Susana

Susana fue esposa de uno de mis colegas. De pelo dorado, ojos azules, espigada y de buena figura. Siempre me había gustado, pero su condición me impedía hacer nada por acercarme a ella…

Como a los dos años de haberse divorciado nos tropezamos en un Centro Comercial y inmediatamente la invite a tomarnos un café. Ella accedió, empezamos la plática y preguntándole por su nueva vida de soltera, me contó sobre sus hijos ya casi independientes por completo. Yo no tarde en llevar la conversación al punto de querer saber sobre sus relaciones amorosas. Me confeso que había tenido un romance luego de divorciarse pero que nada mas y continuando con el tema se mostró bastante accesible y no era difícil darse cuenta e intuir su deseo de tener compañía y pasarla bien y no lo pensé dos veces invitándola casi de inmediato a cenar.

Le dije que mi esposa estaba de viaje y demoraría en regresar y que la invitaba a comer esa noche para seguir platicando y ella acepto sin oponerse a la idea. Esa noche fui a recogerla a su casa y lucia esplendida.

Fuimos a cenar y en sobremesa volvió de nuevo a tocarse el tema de la falta de compañía y de los días que pasaba rutinarios y sin nada interesante que hacer. Como se que le encanta viajar le propuse un fin de semana en una playa privada a solo unas horas de donde vivimos, el lugar era perfecto para que estemos con la privacidad que necesitaba para hacerla mía; lo primero que me dijo es que iba a pensar mi esposa si ella aceptaba ya que ambas se conocían aunque no al grado de considerarse amigas. Pero yo insistía usando mis mejores argumentos hasta que acepto.

Por supuesto me cuide mucho de no demostrar mi verdadero interés en ella como Susana, la hembra hermosa y la cual siempre avía deseado; siempre enfoque el asunto como una necesidad de compañía para ambos. Todo quedo pactado para el próximo viernes en la tarde. Hice las reservaciones y preparativos para el ‘bungalow’ para que mi plan y todo lo demás saliera a pedir de boca. Ya conocía un sitio apartado, romántico y a la orilla del mar el cual era el escenario perfecto para empezar la seducción.

El viaje fue divertido y al llegar al ‘bungalow’ ella se veía impresionada. Entramos los dos juntos, a ella la llevaba tomada por la cintura y ya en eso me ponía caliente al sentir su movimiento de caderas al andar. Al entrar a la nuestro ‘bungalow’ me hizo la observación de que había una sola cama, y busque la excusa de que no había opción porque todos los demás ‘bungalows’ eran así, pero que por supuesto yo dormiría en el sofá diciéndole esto como para que ella no se sienta incomoda o se diera cuenta de lo que pretendía.

Ella se fue a cambiar a la recamara y cuando salió de ella no pude dejar de mirarla de arriba a abajo traía puesto con un traje de baño de una pieza, pero bien sexy que formaba su figura con un gran escote en que sus tetas bien proporcionadas, redondas y blancas que a su cuerpo luchaban por salirse, y por detrás ni que hablar era divina tenia un culo exquisito que solo imaginarlo ya era divino. Quedaba poco tiempo de sol y de inmediato entramos al agua conversando temas sin trascendencia. Le pregunte que me imaginaba que usaba bikini y sonriendo me dijo que le daba un poco de vergüenza y por eso decidió ponerse el traje de baño entero nos reímos y yo haciéndole un cumplido le dije que con el cuerpo y figura que tiene mataría a cualquiera pero de un infarto por lo sexy que esta, al final me prometió que la próxima vez lo usaría.

Por supuesto que como hombre se por experiencia que ninguna mujer viaja así nada mas con un hombre y estando los dos solos y en un lugar alejado si no sabe o sospecha siquiera cual podría ser el final del viaje; todo era cuestión de ir preparando ya el momento apropiado y de hacerlo con elegancia.

Después de juguetear un rato en el mar y la arena regresamos al ‘bungalow’, nos cambiamos fuimos a cenar ella tenia puesto un vestido escotado muy sensual y provocativo por cierto con un escote que resaltaba sus pechos tan deliciosos que por cierno no llevaba brasier y sus pezones saltaban a la vista. Por detrás se le veía como una diosa, su delgada cintura con sus curveadas caderas y su culo bien firme hacia que esa mujer sea de infarto. Terminando de cenar nos fuimos a bailar a una discoteca. Bebimos unos tragos y con el pretexto que como yo era el que estaba manejando no podía beber mucho pero ella podía disfrutar de lo que quería; y así fue pasando las horas en la cual nos divertimos mucho.

Decidimos llevarnos dos botellas de vino ya que ella quería que también yo bebiera, es así como emprendimos el camino de regreso al ‘bungalow’, mientras estaba manejando ella abrió una botella de vino y saco el vaso que tenia yo guardado en la guantera. Sirvió el vino en el vaso y me lo acerco a la boca con una mirada de las que nadie se puede resistir me ordeno a beberlo. Después de eso me sirvió dos vasos más y yo ya sentía los efectos del vino pero justo también llegábamos a nuestro destino; estacione el vehículo, me baje presuroso para abrirle la puerta y le extendí mi mano para que descendiera del coche. Ella cogió las botellas de vino y el vaso y empezamos a platicar mientras caminábamos en la arena.

Ella estaba preciosa a la luz de la luna su cabello volaba por el suave viento que había y su piel estaba empapada de la sal que hay en la brisa marina yo la llevaba cogida por la cintura y me enloquecía su movimiento de caderas, era la ocasión perfecta.

Le empecé a rodear con mis brazos por su cintura tomándola por detrás ella primero que no quiso un poco pero después de sentir mi cuerpo junto a la de allá se dejo llevar pude sentir como su cuerpo se estremecía por cada caricia que le hacia, por cada beso que le daba y cada vez que mis labios tocaban capa parte de su piel. Cuando llegamos a la puerta del ‘bungalow’ no podía disimular mi erección que casi no me dejaba caminar y de la que ella también ya había notado y sentido que tan duro estaba mi pinga. Abriendo la puerta del ‘bungalow’ la puse frente a mi y le hice sentir la dureza de mi pinga en su conchita y que ella tampoco podía disimular ni aguantar mas su calentura.

Tenia la cabeza agachada como avergonzada, la cogí de su quijada y lentamente levante su rostro, tenia sus ojos entrecerrados y la boca mas que dispuesta a besar y allí contra la puerta de entrada estuvimos besándonos por largo rato; mis manos la recorrieron todo su cuerpo sintiéndola toda firme y apetitosa, sentía sus pechos redondos, firmes y blancos empujando sobre mi pecho era una sensación de locos ya que el licor que habíamos bebido hacia su efecto.

Entramos amarrados el uno con el otro, su lengua no dejaba de moverse buscando la mía, evidentemente el acto de besarnos la volvía loca y yo aprovechaba cada segundo y no dejaba de hacerlo nos besamos de todas las formas posibles y sus besos los sentía yo como azúcar, y así fuimos avanzando a la recamara en un momento ya estábamos dentro su vestido que era de un escote bien sensual y provocativo ya no estaba en su cuerpo solo tenia puesto su tanguita que era muy atrevida también; de un color rojo, de seda y encajes chiquitos.

Al fin podía contemplar su cuerpo precioso entre la luz tenue que había en la habitación y aquellas tetas deliciosas que siempre había querido ver a través de su ropa; comencé a apretarlas a chupar aquellos pezones que te estaban bien paraditos y duritos que estaban por su excitación y en ese momento ya era mía. Seguí besándola acariciándola y chupándole las tetas, recostándola suavemente en la cama, me quito la camisa y sin dejar de besarnos me fui acomodando entre sus piernas, con movimientos hábiles me logre quitar todo lo que me quedaba de ropa y a ella quitándole también su tanguita.

Mientras la besaba mis manos recorrían su cuerpo como exploradores en un territorio recién descubierto, cada rincón de ella se dibujaba en mi mente con el recorrer de mis dedos por su piel; mi boca asía lo suyo dejando los labios de ella empecé a bajar por su cuello en cada beso, lamida y caricia ella soltaba un gemido, un gruñido y se retorcía en la cama como una enferma convulsionando de placer. Mi boca siguió su viaje llegando a su abdomen me puse a jugar en su ombligo el cual cada vez que mi lengua entraba en el, ella levantaba su espalda arqueando todo su cuerpo como pidiéndome mas. Mientras con mi pinga rozaba sus piernas; continué bajando besando el rededor de su conchita que la tenia bien depiladita, sin todavía aun tocarla con mi lengua ella gemía…

Yo continué besándola y baje mas mordisqueando sutilmente sus muslos bajando asta sus pies para luego volver a subir, me volví a detener en el justo momento que llegaba a casi meter mi lengua en su conchita que ya en ese momento esta muy húmeda y todo de ella olía a su sexo y que era exquisito. Así decidí continuar subiendo de vuelta a su boca pero cuando estaba llegando a su ombligo ella me tomo de los cabellos y me empujo hacia abajo, hacia su conchita, ella quería que se la chupara y eso fue lo que hice. Tenia una conchita rosadita, muy suave, bien caliente y bien húmeda ya que estaba bien excitada, empecé con mi lengua abrir sus labios mayores sus labios mas gruesos y pulposos mmmm, que exquisito estaba su clítoris. Estaba redondito duro y bien calientito a demás estaba bien expuesto ya que como ella estaba tan excitada este se desarrollo al máximo.

Basto unas cuantas lamidas y mordiscos sutiles en su clítoris para que ella llegara a su primer orgasmo, sus jugos desbordaban por todo su sexo y era delirante como ella se descontrolaba por completo. Yo apresuraba el movimiento de mi boca y lengua en su conchita para poder sacar el máximo de ella.

Terminando ella de un prolongado orgasmo continué yo besando su cuerpo y subiendo asía su boca llegando a ella seguí besándola fue entonces que ella me dio la vuelta ahora quedando yo abajo y ella arriba de mi, comenzó ella con lo suyo me beso todo el cuerpo y luego empezó a chuparlo lo hacia con una destreza y sensualidad que casi no podía aguantar ni resistirme. Termino de hacerlo y se subió en cima para empezar una cabalgata que ni la mejor amazona la superaría. Yo estaba en mi gloria pues la tenia toda para mi acariciaba sus caderas, su culo, sus tetas que eran una locura todo de ella…

Su piel blanca y su suavidad era mas que excitante, luego ella bajo y me toco a mi la coloque a gatas y yo por detrás listo ya para la envestida contemplaba casi satisfecho mi logro, tenerla donde la quería como la quería; es así que la empecé a coger por detrás por su culito que estaba bien apretadito. De primero se asusto un poco y le pregunte que si no lo avía echo antes por allí. Me dijo que no, que yo era el primero que se lo proponía. Y solo atine a decirle que no se preocupara y que solo disfrutara… Fue entonces que eche un poco de lubricante a mi pinga y un poco mas considerable al culito de ella que parecía esperar impaciente recibir mi pinga ella estaba bien caliente y yo también.

Coloque la punta de mi pinga en la entrada de su culito y muy suave y delicadamente su lo fui metiendo ella mordía las sabanas y gemía a su vez era una locura cuando ya estaba todo dentro de su culito ella soltó un suspiro y empezó a menearse sola sus movimientos se incrementaban conforme pasaba el tiempo y mi cabeza parecía que me iba a explotar. Entones yo tome el control y la empecé a investir cada ves mar rápido, cada ves mas fuerte, mis envestidas se volvieron mas violentas sin darme cuenta he allí cuando mi mano izquierda cogí uno de sus tetas que ricas estaban y la otra se mete entre sus piernas asta llegar a su conchita que chorreaba por todos lados. Sus líquidos recorrían sus piernas y ya no pude aguantar mas llegue y llegue como nunca pensé llegar fue mas que exquisito y bello hicimos el amor como unos locos a pesar de mis años de vida sexual; tengo que reconocer que no había visto a ninguna mujer llegar al orgasmo mientras me la cogía por el culo como Susana.

El orgasmo fue intenso y brutal ese fue el primero luego vendrían mas.

Así fue nuestra primera noche, la del viernes. Honestamente nunca me imagine que resultaría una noche tan intensa y salvaje al coger a una mujer como lo es Susana; tan atractiva, sensual y además ex-esposa de uno de mis colegas y que realmente me gustaba desde hacia mucho. Aquel cuerpo juvenil que no representaba más de 30, pero nadie podía imaginar que dentro de aquel ángel de cabellos dorados se escondiera la hembra más loca y cachonda que he conocido.

Luego vino el sábado, la noche del sábado y el domingo para el cual ya eche mano de mis todos mis conocimientos y habilidades para poder aprovechar esos días que por tanto tiempo lo estaba deseando tener con Susana y no lo podía desperdiciar. Ya al regreso le agradecí por fin de semana tan lindo que avíanos pasado y me dijo que siempre estaría dispuesta a repetirlo, ahora en eso estamos, porque yo me apunte a la repetición desde el inicio.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>